lunes, 9 de junio de 2014

Records que impresionan Johnny Vander Meer, dos juegos consecutivos sin hit

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Cuando la noche del 15 de junio de 1938, se jugaba por primera vez bajo las luces en Ebbert Field de Brooklyn, en medio de un ambiente de fiesta, música y alegría, lo menos que se imaginaban los 40,000 espectadores reunidos allí llegara a convertirse en fecha doblemente histórica.

En esa memorable fecha del 15 de junio del 1938, el lanzador zurdo de los Rojos del Cincinnati, Johnny Vander Meer, se cubriría de gloria cuando tirara un desafío sin hits ni carreras contra los Dodgers, para convertirse así en el único serpentinero en toda la historia del béisbol en lanzar en forma consecutiva dos juegos "sin hit ni carreras", ya que cuatro días antes, en Cincinnati, el 11 de junio, había colocado en los récords ya otro contra los Bravos.

Vander Meer, notorio por su gran descontrol, y que se hallaba ese año de 1938 tomando parte en su segunda campaña de las Grandes Ligas, fue un jugador que llegó a desfilar por las Menores desprovisto de brillo, no obstante poseedor de una bola rápida, que era lo que más impresión causaba de él.
Nacido en Prospect Park, New Jersey, en el 1914, de ascendencia holandesa, Vander Meer se inició en el béisbol con el equipo Midland Park, de New Jersey, que era donde el vivía. Luego va a una prueba y es firmado por el conjunto Dayton de la Liga Middle Atlantic, reuniendo aquí récord de 11 victorias y 10 derrotas.

Al ser dejado libre por el Daytona, se origina un pleito por sus servicios, entre Larry MaCphail, ejecutivo entonces de los Rojos, y Bob Quinn, gerente general de los Bravos de Boston, y que había sido ejecutivo de los Dodgers de Brooklyn.

MacPahail alegaba que había pagado $4,000 por Vander Meer, antes del Daytona desprenderse de él, mientras que Quinn también alegaba que el zurdo era propiedad de los Bravos. Llevado el caso al Comisionado del béisbol, en ese entonces Kenesaw M. Landis, éste finalmente decidió que Vander pertenecía al equipo Scranton, que era sucursal del Boston nacional.

Al fallar en dar el grado con el Scranton, Vander Meer es enviado al conjunto de Nashville, donde también nada llegó a demostrar. MacPhail, que seguía siempre luchando obstinadamente por lo que él creía "era algo que le pertenecía", hizo que el manager del Nashville, Lance Richmond, cansado ya de los constantes lamentos de MacPhail, enviara a Vander Meer como un regalo al Cincinnati, sin tener que pagar éste un solo centavo por Vander Meer; completamente gratis.

Sin embargo más tarde, MacPhail remite al Nashville un cheque por cerca de $ 10,000 dólares, en agradecimiento por haber éstos dado a los Rojos a Vander Meer. Fue en el 1937 cuando Vander Meer hace su debut en las Grandes Ligas, viendo acción en 21 partidos ese año y compilando marca de 3 triunfos y 2 derrotas. Vander Meer había llegado al Cincinnati procedente del equipo Syracuse Chief de la Liga Internacional de clasificación Triple AAA.

Al año siguiente, 1938, es cuando Vander Merr llega a cubrirse de gloria, realizando la elusiva proeza de tirar dos "no-hitters" en forma consecutiva. Debido a esta hazaña, fue conocido como "Double No-Hitter" Vander Meer. Las posibilidades de que ésta hazaña de Vander Meer pueda duplicarse, son tan remotas que para muchos es algo imposible.

Vander Meer, que nunca fue un ganador de veinte juegos en el Gran Circo, ese año de 1938 logró marca de 15 éxitos y 10 perdidos en 33 desafíos en que participara. Sus mejores campañas en cuanto a juegos ganados fueron las de los años 1942 y 1948, acumulando en la primera 18 ganados y 12 reveses y en la segunda 17 y 14.

También ese mismo año, Vander Meer fue el lanzador ganador en el Juego de Estrellas, celebrado en Cincinnati, donde los Nacionales, que eran dirigidos por Bill Terry, se impusieron 4 carreras a 1 a los de la Americana, que eran piloteados por el célebre Joe McCarty. Este desafío lo perdió el estelar de los Yankees de Nueva York, Lefty Gómez. Fue también ese mismo año cuando otro estelar serpentinero, Paul Derringer, compañero de equipo de Vander Meer con los Rojos, se anexara 21 victorias.

En su próxima salida, después del no-hitter sobre los Dodgers, enfrentándose a los Bravos otra vez, Vander Meer llevaba lanzadas tres entradas y media sin hits, cuando Debs Garms le conectara sencillo al centro, rompiéndose así una cadena de 21 episodios consecutivos cubiertos por Vander Meer sin permitir incogibles.

Años más tarde, a principios de la década del 40, Vander Meer por poco logra apuntarse otro juego sin hits ni carreras, cuando en un compromiso en Filadelfia solo toleró a éstos un imparable, siendo éste uno muy controversial. Todo ocurrió en el quinto episodio, cuando el guardabosque de los Filis, Danny Litwhiler, conecta rola al siore Eddie Jost de los Rojos, cogiendo éste la bola y dejándola caer para luego tirar tardíamente a la inicial, concediéndole el anotador oficial a Litwhiler un hit, cuando todo el mundo esperaba un error para Joost.

Antes de Vander Meer, sólo dos monticulistas del Cincinnati habían fabricado "no-hitters" desde principios del siglo pasado, siendo éstos Frank Hahn (1900) y Horace Eller (1919). Otros que lanzaron "no-hitters" durante esa época fueron Clyde Shoun (1944), Ewell Blacwell (1947), George Culver (1968)y Jim Maloney (1969).

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